MENÚ PARA EL CRECIMIENTO e INVITACIONES A LA REFLEXIÓN

Conocedores de la importancia del crecimiento personal, porque nos permite adquirir nuevos pensamientos, actitudes y acciones, para mejorar tu consciencia e identidad así como desarrollar tu talento y potencial es que nos permitimos echar mano de estas herramientas. Por consiguiente tenemos así que las reflexiones que surgen del aprendizaje y meditación con el objeto de obtener conclusiones sobre hechos o circunstancias que se han presentado dan lecciones. Éstas nos hacen trabajar nuestros pensamientos con el fin de encontrar una solución, un camino de salida hacia un punto mejor. Uno de los actos más trascendentales y originales que haya realizado el ser humano, y una muy buena herramienta para que se pueda entender el mundo que nos rodea.

CUANDO LA VIDA SACUDE

Vas caminando con tu taza de té y de pronto alguien pasa, te empuja y hace que se te derrame el te por todos lados -¿Por qué se te derramó el café? .….Porque alguien me empujó Respuesta errada…“Derramaste el té porque tenías esta bebida en la taza. Si hubiera sido café, hubieras derramado el café “.
Lo que tengas en la taza, es lo que se va a derramar por cuanto “Cuando la vida sacude” (qué sucederá tarde o temprano) lo que sea que tengas dentro es lo vas a derramar.
“Podrás ir por la vida fingiendo que tu taza está llena de virtudes, pero cuando la vida te empuje vas a derramar lo que en realidad tengas en tu interior”. Eventualmente sale la verdad a la luz. Así que habrá que preguntarse a uno mismo. ¿Qué hay en mi taza?
Cuando la vida se ponga difícil, ¿qué voy a derramar? ¿Alegría, agradecimiento, paz, humildad? ¿Bronca enojo, amargura, palabras o reacciones duras? ¡es tu elección!
Ahora, te invito a trabajar en llenar tu taza con gratitud, perdón, alegria, paciencia, palabras positivas y amables, generosidad y amor para los demás.
De lo que esté llena tu taza, eres el responsable. Y mira que la vida sacude, sacude más veces de las que puedes imaginar.

ACERCÁNDOSE A LOS 55, 60, 65, 70, 75…

Un amigo mío a los 55 años de edad se propone llegar a los 75 (promedio de vida del hombre peruano). Le pregunto: ‒ ¿Estás cambiando, sobre todo en este tiempo de pandemia y cuarentena? me contesta ‒ Sí, estoy cambiando:

  • Después de amar a mis padres, mis hermanos, mi esposa, mis hijos, mis amigos, ahora comencé a amarme a mí mismo.
    ‒ Sí, estoy cambiando:
  • Me acabo de dar cuenta de que no soy “Atlas”. El mundo no descansa sobre mis hombros.
    ‒ Sí, estoy cambiando.
  • Dejé de pedirle rebaja a los vendedores de frutas y verduras. Después de todo, unos pocos soles más no me van a hacer un agujero en el bolsillo, pero podrían ayudar al pobre hombre a ahorrar para las cuotas escolares de su hija.
    ‒ Sí, estoy cambiando.
  • Pago al taxista sin esperar el cambio. El dinero extra podría hacerle sonreír. Después de todo, él está trabajando mucho más duro para ganarse la vida *
    Sí, estoy cambiando.
  • Dejé de decirle a los ancianos que ya habían narrado esa historia muchas veces. Después de todo, la historia los hace caminar por el camino de la memoria y revivir el pasado.
    ‒ Sí, estoy cambiando.
  • He aprendido a no corregir a las personas incluso cuando sé que están equivocadas. Después de todo, la responsabilidad de hacer que todos sean perfectos no es mía. La paz es más preciosa que la perfección.
    ‒ Sí, estoy cambiando.
  • Doy cumplidos libre y generosamente. Después de todo, mejora el estado de ánimo no solo para el destinatario, sino también para mí.
    ‒ Sí, estoy cambiando.
  • He aprendido a no preocuparme por un pliegue o una mancha en mi camisa. Después de todo, la personalidad habla más fuerte que las apariencias.
    ‒ Sí, estoy cambiando.
  • Me alejo de las personas que no me valoran. Después de todo, es posible que no conozcan mi valor, pero yo sí.
    ‒ Sí, estoy cambiando.
  • Me mantengo tranquilo cuando alguien juega a la política sucia para dejarme atrás en la carrera de ratas. Después de todo, no soy una rata y tampoco estoy en ninguna carrera.
    ‒ Sí, estoy cambiando.
  • Estoy aprendiendo a no avergonzarme de mis emociones. Después de todo, son mis emociones las que me hacen humano.
    ‒ Sí, estoy cambiando.
  • He aprendido que es mejor dejar el ego que romper una relación. Después de todo, mi ego me mantendrá alejado, mientras que en las relaciones nunca estaré solo.
    ‒ Sí, estoy cambiando.
  • He aprendido a vivir cada día como si fuera el último. Después de todo, podría ser el último.
    ‒ Sí, estoy cambiando.
  • Estoy haciendo lo que me hace feliz. Después de todo, soy responsable de mi felicidad y me la debo a mí.

EVALUANDO LA VIDA

A veces hago una evaluación de la vida y me pregunto, ¿Quién es mejor que quién?

La vida puede tomar rumbos jamás imaginados. Es increible cómo en un instante todo puede cambiar. Nadie está exento de nada y en muchas circunstancias no sirven: el Dinero, los Títulos, la Fama, el Exito, el Poder.

Todos somos iguales. Entonces, ¿para qué el orgullo? ¿Para qué el reclamo? ¿Para qué la arrogancia? ¿Para qué la victimización? ¿Para qué los apegos a los bienes materiales? ¿Para qué la bronca? ¿Crees que tu versión es la verdad absoluta?

Todo lo que tenemos es el día a día para que lo vivamos con pasión y disfrutemos al máximo, haciendo el bien, sirviendo a los demás de ser posible y llenos de alegría.

Necesitamos dejar de crear problemas, reclamar cosas insignificantes, y evitar siempre todo aquello que “nos quite la vida”. Cuida de no perder a quien te ama y te acepta tal cual eres.

Como en el juego de ajedrez, al final tanto el Rey como el Peón se guardan en la misma caja. Vale la pena examinarnos sobre lo que hemos hecho. Nacemos sin traer nada……morimos sin llevarnos ¡nada!
absolutamente ¡nada!. Y lo triste es que en el intervalo entre la vida y
la muerte, peleamos por lo que no trajimos y aún más por lo que no nos llevaremos… Pensemos en eso, vivamos más, amemos más. Entendamos siempre al otro y seamos mas felices!

Ojalá nunca se nos olvidé que para ser grandes, hay que ser humildes

INVITACIÓN A REFLEXIONAR 1

Si quieres hacerte rico, PREPÁRATE
Si quieres hacerte rico, AHORRA
Si quieres hacerte rico, INVIERTE
Si quieres hacerte rico, MEJORA TU CIRCULO DE AMIGOS
Si quieres hacerte rico, PIENSA DIFERENTE.

No es fácil, lo sé, pero es posible. Todo está en la voluntad y en cambiar el pensamiento.

La gran mayoría de gente pobre es botarata, con la excusa de que no es nada apenas son unos centavos…… Muchos son despilfarradores y gustan de aparentar y las puedes reconocer porque son personas que solo disfruta los fines de semana y viven endeudados. Y lo que es peor lo han venido demostrando a lo largo de sus vidas gracias a sus pésimas decisiones y muchos buscarán culpables cuando siempre al final las desiciones son nuestras.

¿Por qué? Porque son gente que cree que el dinero es para gastar y suelen decir: “Hay que darse unos gustitos”, ignorando que cada centavo tirado al agua, CUENTA. Cada centavo hace la diferencia. Por eso, el pobre que quiere triunfar debe AHORRAR para invertir. Debe sumar los centavos. De ahí la frase que dice: “Cuida de los centavos que los millones se cuidan solos.” por eso el gran gurú Kiyosaki dice: “Los lujos al final… primero los activos.”

Esto equivale a decir: Primero hacer negocios. Primero, la inversión. Primero, construir las bases. Primero, trabajar. Lo demás viene después… y vendrá tan rápido como avances… Luego vienen los viajes, las playas, las parrillas, las salidas…

Estos son los beneficios que se obtiene por hacer bien las tareas o los negocios pero primero CONSTRUYE LA INVERSIÓN!!

INVITACIÓN A REFLEXIONAR 2

Un hombre santo tuvo un día decide hacerle varias preguntas a Dios : “Señor, me gustaría saber cómo son el cielo y el infierno” entonces Dios llevó al al hombre santo a dos puertas, abrió una y le dejó mirar dentro: Había una gran mesa redonda y en el centro de esta había un enorme tazón que contenía comida deliciosamente condimentada y perfumada.

El hombre santo se le hizo agua la boca.

Habia personas sentadas alrededor de la mesa, delgadas, pálidas y enfermas. Todos parecían hambrientos, tenían cucharas con largos cables atados al brazo. Todos alcanzaron el plato de comida y pudieron tomar algo, pero como el mango de la cuchara era más largo que el brazo, no podían llevar la comida a la boca. Al ver esto el hombre santo tembló al ver su miseria y Dios le dijo: “Acabas de ver el infierno”.

Luego Dios y el hombre se dirigieron hacia la segunda puerta, Dios la abrió y la escena que vio el hombre era la misma que la anterior…sin embargo las personas que estaban alrededor de la mesa que también tenían cucharas con mangos largos estaban bien alimentados, felices y hablando entre ellos, sonriendo. El hombre santo le dijo a Dios: “¡No entiendo!” Es simple, le contesta Dios, ¡Estas personas han aprendido que el mango de la cuchara no te permite alimentarte pero te permite alimentar a tu vecino entonces aprendieron a alimentarse unos a otros!

Los de la otra mesa, solo piensan en sí mismos …

El infierno y el paraíso son iguales en estructura, somos nosotros quienes traemos la diferencia dentro de nosotros. Por tanto:

“En la tierra hay suficiente para satisfacer las necesidades de todos, pero no para satisfacer la codicia de algunos. Nuestros pensamientos, por muy buenos que sean, son perlas falsas, si no se transforman en acciones. Seámos el cambio que quieres ver en el mundo”

Mahatma Gandhi

INVITACIÓN A REFLEXIONAR 3

Cuando Gabriel García Márquez, gran escritor colombiano uno de los más brillantes quien decide retirarse de la vida pública por padecer cáncer linfático, envió una carta de despedida a sus amigos la misma que luego se difundió en el internet. La carta era verdaderamente conmovedora como veremos a continuación……

Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, aprovecharía ese tiempo lo más que pudiera, posiblemente no diría todo lo que pienso, pero en definitiva pensaría todo lo que digo. Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan. Dormiría poco, soñaría más, entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos, perdemos sesenta segundos de luz.
Andaría cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demás duermen.
Si Dios me obsequiara un trozo de vida, vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol, dejando descubierto, no solamente mi cuerpo, sino mi alma.
A los hombres les probaría cuán equivocados están al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen, sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse.
A un niño le daría alas, pero le dejaría que él sólo aprendiese a volar.
A los viejos les enseñaría que la muerte no llega con la vejez, sino con el olvido.

“Tantas cosas he aprendido de ustedes, los hombres…. He aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad está en la forma de subirla escarpada”.

Me apartaría de los necios, los habladores, de las gentes con malas costumbres y actitudes. Sería siempre honesto y mantendría llenas de amor y de atenciones a las personas a mi alrededor, siempre trataría de dar lo mejor…

He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño, por primera vez, el dedo de su padre, lo tiene atrapado por siempre.
He aprendido que un hombre sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo, cuando ha de ayudarle a levantarse.

Son tantas cosas las que he podido aprender de ustedes, pero realmente de mucho no habrá de servir, porque cuando me guarden dentro de esa maleta, infelizmente me estaré muriendo.

Trata de decir siempre lo que sientes y haz siempre lo que piensas en lo más profundo de tu corazón. Si supiera que hoy fuera la última vez que te voy a ver dormir, te abrazaría fuertemente y rezaría al Señor para poder ser el guardián de tu alma. Si supiera que estos son los últimos minutos que te veo, te diría “Te Quiero” y no asumiría, tontamente, que ya lo sabes.

Siempre hay un mañana y la vida nos da siempre otra oportunidad para hacer las cosas bien, pero por si me equivoco y hoy es todo lo que nos queda, me gustaría decirte cuánto te quiero, que nunca te olvidaré.

El mañana no le está asegurado a nadie, joven o viejo. Hoy puede ser la última vez que veas a los que amas. Por eso no esperes más, hazlo hoy, ya que si mañana nunca llega, seguramente lamentarás el día que no tomaste tiempo para una sonrisa, un abrazo, un beso y que estuviste muy ocupado para concederles un último deseo.

Mantén a los que amas cerca de ti, diles al oído lo mucho que los necesitas, quiérelos y trátalos bien, toma tiempo para decirles, “lo siento”, “perdóname”, “por favor” , “gracias” y todas las palabras de amor que conoces.

Nadie te recordará por tus nobles pensamientos secretos. Pide al Señor la fuerza y sabiduría para expresarlos. Finalmente, demuestra a tus amigos y seres queridos cuánto te importan.

Gabriel García Márquez

INVITACIÓN A REFLEXIONAR 4

SER FELIZ…

by El Papa Francisco

Nota esta reflexión no tiene nada que ver con tus creencias religiosas si con tu apuesta por tu propio crecimiento exponencial.

“Puedes tener defectos, estar ansioso y vivir irritado aveces, pero no te olvides que tu vida es la mayor empresa del mundo.
Sólo tú puedes evitar que ella vaya en decadencia.
Hay muchos que te aprecian, admiran y te quieren. Y no lo sabes pero existen personas para quien eres especial.

Me gustaría que recordaras que ser feliz, no es tener un cielo sin tempestades, camino sin accidentes, trabajo sin cansancio, relaciones personales sin decepciones.

Ser feliz es encontrar fuerza en el perdón, esperanza en las batallas, seguridad en el palco del miedo, amor en los desencuentros.
Ser feliz no es sólo valorizar la sonrisa, sino también reflexionar sobre la tristeza. No es apenas conmemorar el éxito, sino aprender lecciones en los fracasos. No es apenas tener alegría con los aplausos, sino tener alegría en el anonimato.
Ser feliz es reconocer que vale la pena vivir la vida, a pesar de todos los desafíos, tristezas, incomprensiones, y períodos de crisis emocionales y económicas.
Ser feliz no es una fatalidad del destino, sino una conquista para quien sabe viajar para adentro de su propio ser.
Ser feliz es dejar de ser víctima de los problemas y volverse actor de la propia historia.
Es atravesar desiertos fuera de si, mas ser capaz de encontrar un oasis en lo recóndito de nuestra alma.
Es agradecer cada mañana por el milagro de la vida.
Ser feliz es no tener miedo de los propios sentimientos.
Es saber hablar de si mismo.
Es tener coraje para oír un “no” hasta de aquellos a quienes aprecias.
Es tener seguridad para recibir una crítica, aunque sea injusta.
Es besar a los hijos, mimar a los padres, tener momentos poéticos con los amigos, aunque ellos nos hieran.
Ser feliz es dejar vivir a la criatura libre, alegre y simple, que vive dentro de cada uno de nosotros.
Es tener madurez para decir ‘me equivoqué’.
Es tener la osadía para decir ‘perdóname’.
Es tener sensibilidad para expresar ‘te necesito’.
Es tener capacidad de decir ‘te amo’.
Que tu vida se vuelva un jardín de oportunidades para ser feliz…
Que en tus primaveras seas amante de la alegría.
Que en tus inviernos seas amigo de la sabiduría y la paz.
Y que cuando te equivoques en el camino, comiences todo de nuevo.
Pues así serás más apasionado por la vida.
Y descubrirás que ser feliz no es tener una vida perfecta.
Sino usar las lágrimas para regar la tolerancia.
Usar las pérdidas para refinar la paciencia.
Usar las fallas para esculpir la serenidad.
Usar el dolor para lapidar el placer.
Usar los obstáculos para abrir las ventanas de la inteligencia.
Jamás desistas….
Jamás desistas de las personas que amas.
Jamás desistas de ser feliz, pues la vida es un espectáculo imperdible!”

INVITACIÓN A REFLEXIONAR 5

Durante la Segunda Guerra Mundial, los Aliados mapearon agujeros de bala en aviones que fueron alcanzados por fuego nazi.
Intentaron fortalecer los aviones, reforzar áreas fuertemente golpeadas por la artillería enemiga para poder resistir estas batallas aún más.
Su pensamiento inmediato fue reconstruir y reforzar las áreas del avión que tenían más puntos rojos (o que recibieron más balas). Teóricamente, fue una deducción lógica. Después de todo, estas fueron las áreas más afectadas.
Pero Abraham Wald, un matemático, llegó a una conclusión diferente: los puntos rojos representaban solo el daño a los aviones que lograron regresar, que llegaron a casa.
Las áreas que realmente deberían reforzarse eran los lugares donde no había puntos, porque estos son los lugares donde el avión no sobreviviría para ser golpeado.
Este fenómeno se llama desviación de supervivencia. Es cuando miramos las cosas que sobrevivieron cuando deberíamos enfocarnos en las que no.

¿ Y tú qué estás mirando en esta crisis?

2 comentarios sobre “MENÚ PARA EL CRECIMIENTO e INVITACIONES A LA REFLEXIÓN

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